Primeramente pedir disculpas por lo explicito y brusco del título pero a pesar de ese gran órgano que es el que nos permite pensar y hablar el cerebro es causa de muchos problemas innecesarios.
¿Cuantas veces su cerebro le ha dado vueltas a un tema que luego no dio ningún problema?
Imaginemos que nuestro jefe nos dice hoy por la mañana que desea hablar con nosotros esta semana, aquí comienza nuestro cerebro a darnos caña.
Seguro que te despide, has rendido poco, el lo sabe, esto no es bueno... Durante días nos aborda de pensamientos negativos y llegado el día puede suceder de todo. Ascenso, despido o solo invitarnos a la cena de navidad de la empresa.
Por ello debemos hacer menos caso a esa vocecilla que nos dice que todo va mal. NO SABEMOS QUE VA A PASAR. Por ello tranquilidad, esa voz solo perjudica apagadla, no es tan difícil solo es ignorarla.
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