Recientemente acabo de tener una ruptura sentimental con mi última pareja, fue una decisión mutua y en la cual ambos hemos quedado bien, normalmente en mis anteriores relaciones siempre quería una pequeña venganza, chorradas para demostrar "que era superior" meter un poco el dedo en el ojo. Todos evolucionamos y mejoramos o al menos debemos hacer esto ir a mejor.
Que puedo decir de esta experiencia, que estoy relajado, que el no pensar en venganzas y en joder a la gente gratuitamente es más satisfactorio que el pensar constantemente en cada cosa que hago yo y que hace ella para como me ha jodido esto o como la voy a putear con aquello. Realmente ha sido emotivo espero haber ganado una amiga de por vida con la que he compartido casi dos años de mi vida, dos años realmente buenos, con sus baches pero buenos y espero que ella piense lo mismo.
Es extraño pero durante mis épocas de depresión notaba una presión en el pecho, algo que realmente era molesto, de hecho me medique por esa "ansiedad" pero curiosamente era lo en todos los libros llaman "
anahata" es el cuarto chakra o del corazón, se sitúa sobre el esternón y según dicen los yogis, es el que se relaciona con el amor hacia los demás, la compasión y todas esas cosas "de hippies" (esto último siempre desde el cariño). Aquí viene lo extraño, después de acabar mi relación ese lugar que tantos problemas me causaba en el pasado, me daba una sensación placentera lo notaba y era realmente sensacional.
Siempre me gusto todo lo relacionado con el yoga, taoísmo y zen, creo que no hay que competir entre filosofías sino enriquecernos y aprender. Había practicado algo de chikung, taichi, meditación... y siempre fui metódico leía libros y respirando trataba de sentir el prana o chi que tanto habla en esos textos. Resulta que actuando correctamente lo sentía igual y que el odio solo te autodestruye, hacer bien las cosas no es ser un "pringao" si te dan la patada, es lo correcto es lo que nos llena y ayuda.
Este articulo se lo quiero dedicar con mucho cariño a Eva Garcia de Tuñón.